jueves, 17 de abril de 2008

NODO

Cuando en el enemigo espejo

mi mirada se ve atrapada,

quedo avergonzado y perplejo

de ver, al mayor de mis enemigos.


Cuando la negra muerte

florezca en los labios

de mis más fieles enemigos;

antes de sonreír,

he de recordar, ¡que todos!

Tenemos ombligo.


¡Ombligo!


Estampación del cordón umbilical,

lengua de la vida,

cicatriz de la unión materna,

epicentro de lo humano,

caracol de la vida.

En la piel, huella eterna.


Si el mayor de mis enemigos,

conturba mi corazón y mi mirada.

Solo he de recordar ¡que todos!

Tenemos ombligo.