Imagen de mí amiga Lola- Madrid-2009
Agua que das alas a la vida,
un pajarito te reclama.
Deseoso por engrasar
sus alas, que fluyen como agua
en su chorro de vuelo….
En este Blog iré descubriendo mis otros anhelos, unos poemas que como buen poetastro deje en el tintero ya hace años, algunos cuentos, y de mi pasado pondré lo que mí conciencia me deje poner. Los Scout seguro que entran… en fin La Voz de un hombre callado… precisaba de este kiosko de palabras, mi otro kiosko el de Akela. J-P.
Portadas del libro de Hogueras de La Plaza del Mediterráneo de Alicante en la que hice algunas colaboraciones con unos poemas míos de escritura popular y también contienen algún articulo de encargo. En le etapa que mí hija fue Comisionada, Dama, Cremaora de Honor de esta Hoguera “Plaza del Mediterráneo”.
Quisiera campanear en todos los campanarios de mí ciudad natal. Para presentarme ante los hombres liberado del silencio, del temor y de la duda que levanta ante mi, un muro carcelario.
Tres citas tuve una mañana primaveral, fueron tres y ni una más…
Sobre un tapiz amarillo y florido… Pasé de puntillas por el Sueño del caracol… que saca la molla y se relaja al Sol. En la segunda cita me enseñó la hermosura de sus vestiduras, alas de mariposas… En la tercera cita, un tenue zumbido laboral que no cesa, la primavera no es eterna… Hay que trabajar!
El que pasa de puntillas por la vida, duerme como el caracol. El que busca la hermosura, que poco le dura. El que trabaja y trabaja cuando para ya sabe lo que le toca. Descansar!
Tres citas primaverales sobre un paño amarillo… y ni una más. Para mi suficiente…
Juan Pedro-Akela.
Una guitarra y un cuento.
" "Un hecho cotidiano”
Los ojos de una niña que no conozco me miran tiernamente como haciéndome mil preguntas y yo le veo la intención.
El designio de esa mirada en interrogante bajo el telón de la tristeza, la duda y el no saber que decir. Tan solo lo intenta con la triste mirada de una niña que no conozco, arrollada por brazos toscos de tradición nómada o inmigrante.
Y yo le regalo y le contesto, mi silencio, mi indiferencia. Mi pensamiento se atreve a decir “hasta mañana a la misma hora…”
Ha pasado una semana desde la última vez… Solo recuerdo su mirada y nada más, ahora lamento aquel último día no haberle regalado una sonrisa o un solo gesto.
Se que mañana a la misma hora estará esa triste mirada de niña que me acompañará en el recuerdo hasta el fin de mis días…
Y que me dicen de la guitarra al desnudo?
Si! otro triste recuerdo que me acompañará hasta el fin de mis días…
J.P.-Akela. Febrero, 2009.